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Globalización?By Héctor Mondragón Para hacer un balance de lo que significa el proceso de "globalización" hay que referirse primero a la enorme carga ideológica de sus conceptos básicos, en especial tres de ellos: la "globalización" misma, la "libertad de comercio" y la "disminución del papel económico del Estado".
Así es posible entender por qué la globalización económica ha producido desigualdades grotescas entre países pobres y países ricos. Hace treinta años, la proporción de ingresos entre países ricos y pobres era de 30 a 1. En 1990, la proporción era de 60 a 1, y en 199 ya era el nivel de 74 a 1.111 A pesar que en los últimos diez años ha habido avances tecnológicos y económicos, las necesidades y preocupaciones de la gente pobre han sido marginadas en todos los países. El abismo existe tanto entre las naciones como dentro de ellas: En 1973, el 10% más rico de la población de Canadá tenía ingresos 21 veces mayores que el 10% más pobre. Pero en 1996, ganaban 314 veces más2. Estados Unidos tiene la proporción más alta de desigualdad de ingresos entre las naciones industrializadas. En 1996 el 49% del ingreso nacional estaba en las manos del 20% de la población3. Chile tenía ya, a fines de los años 80, los peores índices de distribución de ingresos y no han mejorado en la década actual, a pesar de los altos niveles de crecimiento económico y del drástico incremento en el volumen comercial. El 40% más pobre de la población percibió sólo el 13,4% del ingreso nacional en el 1997, porcentaje que no varía desde 1990 . Crisis cíclicas y necesidad de la guerraSi las bases ideológicas de la "globalización" fallan por la falta total de equidad en las relaciones internacionales y nacionales, sus proyecciones de futuro son peores. La idea de un crecimiento económico continuado no es tampoco real. El 19 de diciembre de 2001 Argentina estalló. Por una década fue mostrada como ejemplo de país, de aplicación exitosa de las "reformas" neoliberales y estabilización de su moneda con respecto al dólar, la llamada "convertibilidad". Pero durante el 2001 la ilusión de una economía sana se vino abajo. Para poder pagar su deuda externa, Argentina había privatizado ya las empresas estatales rentables de petróleo, electricidad y teléfonos: en la actual crisis ya no es posible privatizar nada, ya fue privatizada la "gallina de los huevos de oro". En diciembre fue necesario vaciar los bancos para pagar y la escasez de dinero desencadenó los saqueos de supermercados y finalmente los levantamientos populares que causaron la caída del gobierno y también la suspensión de los pagos del servicio de la deuda externa. ¿Qué fracaso en Argentina? La ilusión de que el imperio del dinero puede producir bienestar para todos o para la mayoría de la población. Los economistas de la "globalización" aseguran que la economía solamente puede funcionar sobre la base del lucro y se burlan de las "teorías utópicas". También los fariseos que amaban el dinero se burlaban de Jesús5. Pero en realidad la crisis es el resultado del mismo afán de lucro y aun para los economistas del sistema se vuelve imposible darle salida si no toman algunas medidas que contradicen su propia lógica, como la rebaja de las tasas de interés, sin la cual la economía no podría salir adelante. Ningún análisis o referencia seria a las crisis económicas puede olvidar el hecho fundamental: son un suceso cíclico del sistema. Hay una crisis aproximadamente cada 8 años y medio (en Estados Unidos el último ciclo duró 10 años). Esto es lo que dicen la investigación económica y las estadísticas. Desde 1997 hemos visto caer en la crisis a muchos países, uno tras otro. Primero a los famosos Tigres asiáticos, Indonesia, Tailandia y Malasia, que también habían sido puestos como modelos para los países del "Sur". Luego a Japón, Rusia, Europa Oriental, Ecuador y toda América Latina. Finalmente, la crisis llegó en el 2001 a Estados Unidos y 2 millones 600 mil trabajadores han sido despedidos (un millón y medio de ellos antes del 11 de septiembre). El último episodio de esta crisis ha sido la quiebra de otro modelo de la globalización, la Enron conectada directamente con 14 altos funcionarios de la Casa Blanca y cuyas actuaciones antes de afectar a Washington habían sacudido a Argentina, India y Colombia y habían saqueado al estado de California, donde la voracidad de las empresas desató una grave crisis del sistema eléctrico. La causa de las crisis cíclicas, en las cuales las quiebras se encadenan, es la baja de la tasa de ganancias o rentabilidad de la inversión, la cual crece durante el ascenso económico, pero luego desciende y provoca una reacción en cadena, reduciéndose -en círculo vicioso- la producción y el empleo. La crisis dura hasta que destruye tanto capital como sea necesario destruir para que la ganancia vuelva a aumentar. Esta destrucción puede ser meramente económica, cuando quiebran empresas o cuando las más fuertes absorben a las más pequeñas desvalorizadas y cada vez menos oligopolios copan el mercado e incrementan sus utilidades, reactivándose la economía. Un capital destruido por la crisis es el humano. Se compra la mano de obra por debajo de su valor, aprovechando el desempleo. Se aprovecha que el trabajador no tiene trabajo, para imponerle las peores condiciones laborales y superexplotarlo6. La baja del salario es tal, que aunque al fin se creen empleos, el salario no alcanza y más y más miembros de la familia tienen que salir a trabajar y sigue creciendo el desempleo, por lo que bajan más los salarios. El 80 % de los trabajadores del mundo carece de protección social. En Pakistán, India, Bangla Desh, Indonesia, Tailandia, China o la Isla de Saipang, empresas como Wall-Mart, Nike o Levi's, se enriquecen pagando salarios miserables. La explotación de niños se ha multiplicado (en Colombia 2 y medio millones). La parte más terrible de la destrucción de capitales a que conducen las crisis cíclicas, es la destrucción física de capitales mediante la guerra, que la lógica capitalista exige y ha exigido muchas veces, como mecanismo de ascenso económico. El "secreto" del "milagro japonés" después de la segunda guerra mundial, fueron dos bombas atómicas. El último auge económico de Estados Unidos y Europa se logró con los bombardeos en Irak y Yugoslavia. La destrucción de Kosovo y su reconstrucción, fueron un gran negocio. La vietnamización de Colombia podría serlo. Los bombardeos a Afganistán e Irak lo son. Si la "globalización" no es un proceso nuevo, tampoco las guerras a escala mundial, pero indudablemente la intensificación de la mundialización de este sistema histórico de inequidad económica provoca en este momento una fuerte tendencia a las guerras en todo el mundo (32 actualmente). El capitalismo no funciona por amor, funciona por ganancia y si esta baja, no importa que la gente necesite más productos, no importa que la gente muera de hambre, hay recesión y si esta sube, no importa que sea a costa de la explotación, del saqueo, de la ruina o de la guerra. La lógica del capitalismo es la del dinero y no la de Dios. Este es un punto de partida para definir la actitud de los cristianos. Las iglesias no pueden acomodarse a este sistema7, sino tienen la obligación de denunciarlo8. La actual crisis ocurrió en un período de especial insolencia del sistema. Pretende que no hay alternativa, que fuera de él no hay salvación. Tiene "poder sobre toda raza, lengua, pueblo y nación"9. Los medios de comunicación hacen que todo el mundo acepte esta dominación10. Y nadie puede comerciar por fuera de sus normas11, a todos se les impone la Organización Mundial de Comercio, el TLCAN (NAFTA), el ALCA (FTAA), el neoliberalismo, la libertad para los grandes inversionistas, los Planes de Ajuste del FMI, la prohibición de ayudar a los débiles, las reformas laborales que dejan sin derechos a los trabajadores. La supremacía del dinero arruina a la naturaleza12. El neoliberalismo declara al mercado como la ciencia del bien y del mal. Es el culto al mercado, la idolatría. Pero, cuando y donde los epígonos internacionales del sistema dijeron "paz y seguridad", vino la crisis13. Los teóricos de la economía neoliberal han querido convencer al mundo de que la búsqueda del lucro individual conduce al bienestar colectivo, pero al liberarse las fuerzas del mercado y del dinero ha ocurrido lo contrario: los pobres son cada vez más y son también más pobres, mientras una minoría del mundo se enriquece. Kofi Annan, Secretario General de Naciones Unidas, ha denunciado en la III Conferencia sobre Países Menos Avanzados que si en 1980 había en la Tierra 25 países pobres, en 2001 ya son 49. La actual trayectoria de la economía global está llevando a crecientes desigualdades en cada país y entre los países más y menos desarrollados, marginando a muchos de estos últimos en el reparto de los beneficios de la globalización del comercio14. Así lo aseguró la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un documento de trabajo, el 6 de noviembre de 2000. El informe, que se centra en los efectos de las políticas de liberalización comercial en el empleo, afirma que las teorías económicas que consideran esa liberalización como beneficiosa en términos absolutos para los países en desarrollo, "raramente se corresponden con el mundo real". La apertura de mercados puede imponer "fuertes coste de ajuste" en forma, por ejemplo, de un alto desempleo, algo que se ha hecho patente en los estudios sobre Brasil y México en los que se basa el documento. Además, según la OIT15, mucho países en desarrollo no son capaces de impulsar las infraestructuras y la formación necesarias para los cambios económicos que se imponen. En este contexto, "se deben realizar todos los esfuerzos necesarios para minimizar los costes sociales a través de medidas como el análisis previo del impacto social, en particular el impacto en los cambios de precios sobre los pobres, la posible destrucción de mercados importantes para los productores pobres y los cambios en la demanda de fuerza laboral", afirma la organización. En Colombia, la década de los 90's estuvo marcada, como en muchos otros países, por la instauración de los términos internacionales de la "globalización" económica. Bellas promesas se hicieron, pero los resultados son tristes. En éste país, la pobreza ha aumentado: Mientras en 1995 la pobreza afectaba a 60 por ciento de la población, en 1999 llegó a 64 por ciento, y a 67 por ciento en 200116. En 1995 el ingreso mensual por persona era de 91 dólares, en el 2001 de apenas 86. El desempleo se elevó al 16,4 % y el "subempleo" llega al 35 %. La producción industrial cayó en estos tres años un -7,5%. La agricultura ocupa 2 millón 400 mil acres menos que hace diez años, mientras las importaciones de alimentos se multiplicaron por 5 por el "libre comercio". La cosecha de café se redujo en 50 %, tras la ruptura del Pacto Mundial que regulaba su comercio y la consecuente caída del precio internacional. Los grandes propietarios que en 1984 controlaban el 32 por ciento de la tierra, para 1997 ya tenían el 45 por ciento, en un proceso que ha sido simultáneo con la guerra y el desplazamiento violento de dos millones de campesino. ¡Ay de los que añaden finca con finca y acumulan hasta no dejar lugar en medio de la tierra sino para ellos mismos!17 La deuda externa llegó a la cuarta parte del producto bruto, a US$38.865 millones durante el 2002 125% más que hace 9 años y aun así el congreso acaba de autorizar un endeudamiento por 12 mil millones de dólares más, una parte del cuál ya se ha adelantado emitiendo bonos de deuda pública en dólares y otra parte será contraído (2 mil millones) con el FMI. El servicio de esta deuda externa se comen ya más de la mitad del ingreso nacional. Otras deudas impagables son las contraídas por los compradores de vivienda, por los padres de familia en los colegios privados y por los campesinos con los bancos. ¿Qué hay de positivo?La "globalización" es un fenómeno que va más allá de lo económico y se acrecienta gracias a las nuevas tecnologías de comunicaciones, a la telemática, al surgimiento de diversas redes mundiales y problemas globales. Desde el siglo XIX al lado de la internacionalización de la economía surgió un movimiento obrero y sindical internacional. Hoy gracias a la "globalización" hay una explosión de movimientos sociales mundiales: ambientalistas, indígenas, vía campesina, feministas, pacifistas... Son luchas globales, no solamente porque enfocan problemáticas comunes en todo el mundo, sino porque cada problema particular se puede convertir hoy en un problema mundial. El carácter global de los asuntos centrales que afectan a los pueblos queda en evidencia cuando se comparan las denuncias y reivindicaciones de pueblos de zonas muy distantes y diversas del mundo. Los movimientos sociales contemporáneos y en especial el gigantesco movimiento contra la globalización de las transnacionales y contra el neoliberalismo, inciden de manera cierta y creciente en la vida de la sociedad y las instituciones, expresándose en formas muy diversas y por motivos distintos, pero con capacidad para confluir, aliarse y causar cambios notorios. Aunque las nuevas tecnología y los medios de comunicación amenacen los territorios y las mentes de todos, hoy es posible una respuesta nueva y eficiente al poder gracias a las nuevas tecnologías y a las comunicaciones. Grandes manifestaciones, foros y luchas internacionales se suceden uno tras otro. Se globaliza la resistencia frente a la guerra, la superexplotación de los trabajadores, la usurpación y colonización continuadas de tierras y territorios; el saqueo y destrucción de los recursos naturales; la contaminación y la degradación de los medios de vida y las culturas causados por la destrucción de los ecosistemas. Se resiste contra amenazas globales para la supervivencia y el bienestar de los pueblos. Se globaliza también el debate sobre otro mundo posible. Hay diversidad de propuestas en construcción pero una intensa comunicación entre personas de todas partes que quieren cooperar en la construcción de alternativas al sistema histórico de injusticia. Se profundiza la investigación sobre economías no mercantiles, comercio justo, formas diferentes de propiedad e intercambio, derecho alternativo, diversidad cultural y formas diferentes de poder autoridad, gobierno y liderazgo. Una dinámica así sería imposible sin los avances de la ciencia y la comunicación. Hay pues una situación en extremo contradictoria entre el afán de dominar el mundo que expresan los globalizadores y las grandes posibilidades que se abren para construir un mundo nuevo. Esta situación contradictoria no debería extrañarnos a los cristianos. No nos olvidemos que fue la dependencia de Judea del poder internacional de Roma, una orden del emperador romano la que llevó a María a Belén para registrarse en el censo, en el momento del parto (año -6). El censo era un evento necesario para el ejercicio del poder político y económico internacional de Roma. Lucas da importancia a las pretensiones "globalizadoras" del censo, que debía realizarse en "toda la tierra habitada" 18 . Este episodio podría parecer una simple coincidencia que permitió por lo demás cumplir la profecía sobre el nacimiento del Mesías en Belén19. Pero, por una parte el relato del nacimiento de Jesús es puesto por Lucas en paralelo con el nacimiento de Juan Bautista, el último profeta nacional del antiguo testamento20; y por otra parte, otro suceso político internacional ocurre casi dos años después del censo imperial: la llegada de los magos a Jerusalén21. Estos sabios extranjeros (persas, de fuera y en contraposición del imperio romano), desafiaron a Herodes diciéndole que buscaban a un Rey de los judíos diferente del rey Herodes. En este episodio Herodes es el poder local que se ata al imperio "globalizador" y se enfrenta al Reino de Dios y quiere liquidarlo en la cuna. Herodes "ordenó matar a todos los niños de Belén y sus alrededores de menos de dos años"22. Los historiadores ponen en duda que realmente esto haya pasado, porque no han encontrado ningún documento que atestigüe semejante masacre, aparte del Evangelio, a pesar de que los documentos sí revelan con claridad que Herodes había hecho ejecutar a su suegro, a su esposa y a sus tres hijos mayores por temor a una conspiración. No cabe duda que la matanza de los niños en Belén sí ocurrió si se piensa que antes como ahora los medios de comunicación oficiales siempre han ocultado en la medida que les es posible, los crímenes del poder del mundo si ellos se cometen contra los humildes, contra el Reino de Dios. Los historiadores del siglo I, tampoco daban importancia a la vida, muerte y resurrección de Jesús Cristo, al contrario. Apenas Josefo hace una breve mención de Jesús, que además tal vez ni siquiera fue original de él, sino un añadido posterior de los copistas. Suetonio menciona solamente la expulsión de Roma (hacia el año 49) de los seguidores de "un tal Crestos" Los Evangelios se escribieron, precisamente para que sí fueran conocidos esos hechos, que los medios del imperio ocultaban. La noticia de la masacre en Belén se contaba y se escribía en documentos que circulaban por fuera del control oficial, como muchos e-mail de hoy nos cuentan qué pasó y pasa realmente en Venezuela o en Colombia o en Chiapas o en nuestra comunidad. ¿ Cuántas noticias no se han publicado en la TV ni en los diarios y únicamente circulan por e-mail o de boca en boca. Pero estas noticias son tan ciertas como las que encontramos en los Evangelios y no están en los textos de los historiadores y documentos de la época. La Escritura difundió estas palabras por todas las naciones y esta es la otra globalización, la de la resistencia que hoy hacemos en multitud de redes y movimientos. No podemos saber la verdad a través de los medios oficiales. El poder no solamente los utiliza a ellos, sino que trata de controlar la comunicación alternativa de aquellos que buscan a otro Rey diferente, a Jesús. De hecho Herodes se aprovechó en forma macabra la información que le dieron los magos, para afectar con su orden de muerte a los bebés "según la edad que había averiguado de los magos". Habló con los magos con la única intención de utilizarlos para su proyecto de dominación y muerte. Aunque los magos aprovecharon bien la lectura de la Biblia que hicieron en Jerusalén, para saber a dónde debían ir, Herodes utilizó no solamente a los magos sino a la propia Biblia, para dar su orden de muerte a los bebés. Jesús adulto, se negó siempre a hablar con el hijo de Herodes23 llamándolo "zorro", astuto como su padre, como dice el Salmo24: "pondré un freno a mi boca mientras esté ante mí el impío". No se trata de no buscar la conversión, sino de no echar leña en la hoguera del poder del mundo, dejándose enredar por su palabrería (como le pasó a los magos) ni cayendo en su trampa (como se salvaron los magos de caer). Fue necesario que tanto José como los magos recibieran en sueños indicaciones para que el niño Jesús no fuera muerto por Herodes. Apocalipsis25 dice que "la serpiente se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo en cuanto diera a luz. La mujer dio a luz un hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro, y su hijo fue arrebatado hasta Dios, hasta su trono". Con el censo26, obligando a Jesús a nacer en un pesebre de una ciudad con las habitaciones llenas27 y luego con las trampas y masacres de Herodes, el poder del imperio trabajó para "la serpiente", pero el niño sobrevivió. Este es el drama que se observa en el propio nacimiento y dos primeros años de Jesús: El poder del mal no quiere perder su dominio sobre "todas las naciones", sobre "toda la tierra habitada", no quiere reconocer que otro mundo es posible. Hay que entender entonces que el modelo "global" del poder establecido está en total contradicción con la voluntad de Dios. El engaño -como el de Herodes- es condición imprescindible para mantener el poder del imperio e impedir que la voluntad de Dios se haga en al tierra28. Por eso Apocalipsis29 dice que "realiza grandes señales", "seduce a los habitantes de la tierra" e "infunde aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que puede incluso hablar". Durante los últimos años el gran engaño ha sido asegurar que su "globalización" produce prosperidad, que es "el fin de la historia", el único camino por el cual se puede transitar, fuera del cual "nadie puede comprar ni vender"30. Pero nosotros sabemos que esto va a cambiar31.
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