Abuse

Abuso sexual pastoral: una historia de una mujer Menonita

Esta es la historia de una mujer Menonita hispana que vive en el condado de Pennsylvania. Ella ahora asiste a una iglesia no Menonita.

 

Mi primera experiencia de abuso fue por un pastor, cuando yo tenía 16 años de edad. Mi pastor me había invitado a trabajar como secretaria de la iglesia. El siempre parecía muy amigable pero yo realmente no pensé mucho acerca de éso. A mi siempre me enseñaron a respetar a mis mayores y fue hasta cuando me convertí en su secretaria que nosotros estuvimos solos en la oficina todo el tiempo en la iglesia.

Un día cuando él estaba dictándome un documento por la maquina de dictación, él hizo un comentario acerca de algo que yo me puse seguir escribiéndo en la máquina ignorando ese comentario, luego él empezó a decir - que hermosa eres- y ésto y aquello. Yo quite el apartado de dictación de mi oido y continué trabajando en otras cosas. El pienso porqué yo no reaccionaba, entonces vino a mi oficina a ver. Yo dije bien aquí estoy ocupada con mi trabajo. Siempre fui tímida y con temor de hablar -y no pude decirle "escuche no quiero que haga eso" ya que tenía miedo que ésto empeore la situación.

Finalmente éso llegó al punto en que yo no pude manejarlo más, y un día él estaba sentado muy cerca de mí , se inclinó y empezó a besarme luego yo me sentí tan sucia y pensé - ¿Qué hago? Oh Dios, no creer lo que está pasando. Él es un hombre casado y yo solo una muchacha. ¿Cómo manejo esta situación? - Después hacia excusas para no volver al trabajar con él. Continué diciendo que tenía un trabajo de medio tiempo en la noches o simplemente que estaba cansada, excusandome para no tener que estar cerca de él después del incidente.

Un día él, vino cuando me dijo, "Yo realmente necesito hablar contigo acerca de algo muy serio". El me dijo que Dios le había revelado que se divorciaría de su esposa y se casaría conmigo. Ellos tenían tres niños y yo ayudé a cuidar a algunos. El estuvo probando cómo yo reaccionaría a ésto, pero eso fue una crueldad. Yo no sabía cómo más manejar ésto. Recuerdo que fui a casa, enterré mi cabeza en la almohada y grité; estaba tan enojada con Dios que dije. - Tú puedes hacerme cualquier cosa, pero nunca obligarme a casarme con ese hombre. - Si eso era los planes de Dios, yo no quería nada que ver con Dios.

Hubo otro incidente también en la misma oficina mientras era secretaria de un pastor, el cual vino de Harrisburg. Esto fue solo una vez. Pienso que no duré ni un mes allí. El vino y era invierno; ambos estábamos sentados allí y él simplemente agarró mis pies y empezó a masajealos, luego fue subiendo hasta mis piernas. Supe dónde quería llegar y empecé a ponerme mal del estómago y de todo dentro de mi que solo deseaba gritar y correr. Luego pensé, ¿Qué pasaría si alguien entrara? Pensarían ¿Qué clase de persona es ésta?

Luego él empezó a acariciarme un poco y sacó su pene, me tomó la mano y me puso sobre su órgano. Yo no quería hacer nada entonces él se estimuló hasta que eyaculó, y el quejido que hizo fue uno de los más horribles sonidos, nunca lo olvidaré. Mientras estaba haciendo eso, yo tenía lágrimas en mis ojos, sus ojos estaban cerrados, y yo no dejaba de mirar a la puerta y pensar - Puedo correr y huir. - Luego pensé, ¿Qué pasa se enfurese conmigo? Qué pasaría si éste termina en una violación, porque el diablo puede venir y ponerlo muy furioso a causa de que tu quieres escapar de él y luego él te atrapará mientras bajas las escaleras? Él probablemente corre más rápido que tú. Y qué te hace pensar que puedas llegar al carro primero y tener tiempo para sacar la llave montarte en el carro, y luego podré arrancar, sin que él me atrape? Entonces decidí que lo más conveniente para mí sería continuar y seguirle la corriente.

Pienso que éste incidente ocurrió antes de los otros, no recuerdo muy bien. Solo se que ocurrieron muy cerca el uno del otro y yo no quería tener nada que ver con ninguno pastor. A partir de ese día no quise ir a la iglesia y solo tenía 16 años de edad. Yo pensé - no puedo venir aquí y pretender que todo está bien cuando no es así. No quería ni saber de Dios a causa de esos pastores. Es más no quería tener que ver en lo absoluto con iglesias Menonitas hispanas. Los dos pastores eran pastores hispanos y no fue, hasta que tuve 33 o 34 que volví al Señor.

Estuve consultando dos o tres consejeros cristianos, pero esto fue tan solo revivir todo de nuevamente. Tuve que escribir una lista completa de todos y luego simplemente orar por cada uno y decir - elijo perdonar a ésta persona y ésta - otra y luego tirar la lista a la basura. Bueno, escogí perdonar a esas personas pero todavía no había sanado lo qué necesitaba.

Me mantuve pensando - voy a manejarlo yo misma y pasará con el tiempo. - Esto no se va, solo se sigue manifestando en todas formas y maneras incluso en tus relaciones. Pequeñas cosas que tú no entiendes vienen a flote. ¿Porqué soy así? ¿Porqué ésto o aquello es un problema?

Las cosas mejoraron un tiempo antes de casarme y luego básicamente el infierno se rompió en unos cuantos meses más y yo no pude entender porqué. Hoy, finalmente estoy casada como Dios lo ordena, pero la relaciones sexuales fue nuestro mayor problema y yo no lo podía entender. Esto va por proceso de sanación y trata de desprogramar mi cerebro diciendo que el sexo, de la manera que Dios lo manda, es el modo más puro y maravilloso. Este no tiene que ser una cosa sucia o una obligación, son simplemente sentimientos de amor viniendo a manifestarse a través de mi esposo.

No fue hasta conocer a mi actual pastor que sentí que había superado el abuso. Mientras más conozco a mi pastor, más confío en él. Yo supe sin una sombra de duda que él nunca haría algo como lo que tocó vivir. Luego de esa manera restauré mi fe en los pastores y realmente disfruto ir allí a la iglesia otra vez. El lo supo, yo le dije que no tenia confianza en los pastores y mis razones.

Nuestro actual pastor lleva un largo tiempo de ministrar en sanación interno, entonces a través de este proceso yo fui capaz de obtener la sanación que necesitaba. En las sesiones de consejería tu ojos están cerrados, tienes que retornar a cada incidente de abuso y ponerte tú misma detrás de éste, esa fue la parte más difícil, porque al principio yo lloraba todo el tiempo cada vez que trataba de hablar de lo sucedido. A veces todavía lo hago, pero mayormente puedo hablar de eso y me doy cuenta que ella sanación ha tomado lugar en mi.

Todo esto me hace dar cuenta que yo no puedo responsabilizar a Dios por aquello, no es su culpa que eso haga ocurrido, él no lo causó, el diablo tiene predominio sobre muchas de esas cosas y al fin de cuentas las personas tienen la elección para hacer lo y si ellos no eligen a Dios, esa no es la culpa de El.

Mi consejo para otra mujer latina que se encuentre en la misma situación que yo estuve sería no mantengas esto; tú no puedes mantener embotellado, algo tan serio como esto, tienes que encontrar alguien para hablar del asunto, preferentemente alguien que trate con esos tipos de problemas. En aquel tiempo yo sentía como que nunca podría decir nada, si ellos me pedían que mantenga aquello en secreto yo tenía que hacerlo. Ahora yo soy lo suficiente fuerte para saberlo. Si me encontrará en la misma situación ahora, yo puedo llamar a Dios y él me dará la fuerza y sabiduría para saber manejar la situación.

De esa manera yo le dije a mi hija, si alguna vez alguien te hace algo, por favor, tienes que confiar en mi decigamelo y te prometo que no estarás en ninguna clase de problemas, no importa lo que ellos te digan o te amenacen, nada te va a pasar porque tu padrastro y yo velaremos que nada te ocurra. Quiero que mi hija sea saludable, no quiero que le pase lo que me pasó a mi.

Mi esposo realmente me ayudó en el transcurso de todo esto, después de saber en lo que yo había estado envuelta él se mantuvo edificándome constantemente diciendo ¿Sabes? tú eres muy fuerte, no puedo creer por lo que has pasado, tú eres una sobreviviente. El me ha ayudado en el camino, él me ama mucho, y siempre me está asegurando su amor. El me dije - tal vez algún día tu te verás como yo te ve, es un proceso, realmente lo es. Las cosas no van a cambiar, esto no ocurre de la noche a la mañana. Estoy ansiosa de ver lo que me trae el futuro.

 

Arriba
|  Home  |  About  |  News  |  Resources  |  World  |  Donate  |  Involved  |  Shop  |  Contact  |
MCC

MCC and MCC U.S.

21 South 12th Street
PO Box 500
Akron, PA, 17501-0500

 

(717) 859-1151
1-888-563-4676
Fax: (717) 859-3875

MCC Canada

134 Plaza Drive
Winnipeg, MB
R3T 5K9

 

(204) 261-6381
1-888-622-6337
Fax: (204) 269-9875